Frase de la semana

La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen mal sino por las que se sientan a ver lo que pasa.

Einstein

Con lo puesto


Los continuos recortes económicos que hemos padecido en FGC durante más de una década, se dejan sentir con mayor virulencia cuando acontecen incidencias y/o averías, muchas de ellas derivadas directamente por estos recortes. Es entonces cuando afloran las carencias que tenemos en diferentes planos, tales como un mantenimiento adecuado, nada que ver con el que se aplica hoy día en FGC.  En estas situaciones es cuando se pone de manifiesto de manera nítida una falta de recursos importante en materia de plantilla, así como una clara falta de provisión  de repuestos tanto para instalaciones como para el material rodante. A todo esto hay que sumar la formación escasa, casi nula, de una parte importantísima de la plantilla y la falta de previsión en muchos campos de los responsables actuales. Todo ello hace que la imagen de FGC se resienta, alejándonos cada vez más de la que teníamos en la década de los 90.

La realidad se impone tozudamente. El día a día nos muestra que existe un desequilibrio entre lo que presupuestan los responsables en las diferentes áreas de FGC y las necesidades reales de las mismas. No sabemos muy bien a quien pretenden engañar cuando cuadran las cuentas a martillazos y/o maquillan los datos para que las cuentan salgan como “ellos” quieren.

En estas circunstancias pagan los de siempre. Por un lado nuestros usuarios, ahora llamados “clientes”, que sufren un servicio deficiente en más ocasiones de las deseadas. Por otro lado los trabajadores de FGC, que trabajan con unas carencias que les impide desarrollar sus tareas de manera correcta. Es más que palpable que la  limpieza es insuficiente, tanto en dependencias como en trenes. Vergüenza les deberían dar a aquellos que en su día decidieron bajar los costes económicos en esta materia hasta niveles insostenibles, (nadie da duros a cuatros pesetas) y la limpieza se ha resentido gravemente. En las áreas de mantenimiento la plantilla es meramente testimonial, insuficiente a todas luces. En estos momentos solo hay dos salidas, o mejorar la capacidad operativa de los diferentes servicios de mantenimiento, aumentando las plantillas hasta un nivel aceptable o acabar de privatizar el mantenimiento e FGC, que es lo que nos tememos. La privatización del mantenimiento en FGC en estos momentos nos muestra que no es lo eficiente que debiera, estando muy alejada de los estándares de calidad que los trabajadores de FGC ofrecían cuando eran los que se encargaban de este mantenimiento.

En muchas ocasiones se trabaja con trenes con incidencias o averías, porque no hay trenes para sustituirlos. El margen en el número de trenes de reserva es mínimo y eso que se han ido suprimiendo cierto tipo de revisiones que anteriormente sí que se realizaban. Algo parecido pasa con ciertas instalaciones en dependencias que se pasan los partes de avería y estas no se resuelven de manera inmediata o bien porque no hay personal suficiente y hay otras prioridades o porque no hay recambios de la piezas averiadas en esos momentos.

Es cierto que cuando la seguridad se ve afectada de manera clara se resuelven los problemas. Es decir, no se pone en el entredicho el factor seguridad. Pero también es cierto que en muchas ocasiones la seguridad se ve afectada por un cúmulo de circunstancias, alguna de ellas de difícil control. Sin embargo si se pueden prever otras muchas que sin ser, en primera instancia importantes, si que pueden derivarse a una situación preocupante, cuando no peligrosa, cuando estas concurren con otras circunstancias  de incidencias y/o averías de difícil predicción.

Alguien tendrá que tomar las decisiones oportunas para que dejemos de ir “con lo puesto” a sacar el servicio adelante, dándonos las herramientas y medios necesarios para poder desempeñar nuestras funciones de forma correcta.


Sección Sindical de la CGT en FGC


Barcelona, 20 de noviembre del 2011